martes, 21 de julio de 2015

Rebelión en La Granja

Cursillistas en la posición franquista de la Cruz de la Gallega (fot. Chus Jordá).
El 16 de mayo de 1764 Antonio Eximeno, jesuita valenciano, sabio filósofo, matemático y músico, inauguraba el Real Colegio de Artillería en el salón del Alcázar de Segovia. En su discurso dijo entre otras cosas, lo siguiente:
 
Yo no hallara ni pronta ni fácil salida si me quisiera internar en la selva inmensa de conocimientos de que debe ir prevenido un buen oficial o bien para dirigir la fortificación de una plaza o bien para mandar una batería: de las tierras, de las aguas, de las piedras, del fuego, de la atmósfera, de la pólvora, de las maderas, de los metales, de todo debe tener justas ideas, y los conocimientos físicos de estos cuerpos deben recaer sobre una geometría y cálculo nada vulgares...
 
Presidía el acto el conde italiano Felice Gazzola, un noble ilustrado que había dirigido campañas militares de Carlos III cuando éste era rey de Nápoles. Era matemático, bibliófilo, experto en arte y arqueología, grna artillero, teniente general e inspector general de Artillería (1761). Entre 1745 y 1750 dirigió las excavaciones en Paestum. Ya véis, la artillería unida a los orígenes de la misma Arqueología Clásica.
 
Refugio franquista en la Cruz de la Gallega. Detrás de la sierra: la capital de la República.
 
De aquel  mismo proyecto ilustrado surgió el Real Sitio de San Ildefonso. Aquel mismo espíritu interdisciplinar ha sido retomado por los profesores Jesús F. Jordá y Eduardo Juárez para organizar el curso de verano de la UNED sobre la Arqueología de los conflictos bélicos del siglo XX. Ellos han conseguido que, además de debatir sobre meteorología o jardines botánicos del siglo XVIII, también se aborde en La Granja el patrimonio olvidado de búnkers, trincheras y centros de represión. En su ponencia introductoria, el catedrático Gonzalo Ruiz Zapatero (Universidad Complutense) destacó la importancia que estos estudios están alcanzando en el ámbito académico anglosajón. Debido al tirón del aniversario (durante cuatro años) de la I Guerra Mundial, un sinfín de institutos de Arqueología, grupos de investigación y facultades organizan seminarios, debates o congresos sobre Arqueología del Conflicto.
 
Ponencia del profesor Gonzalo Ruiz Zapatero (Universidad Complutense).
 
En el ámbito del Estado español seguimos luchando contra molinos y gigantes a la vez. Francisco Etxeberria, uno de los antropólogos forenses de mayor prestigio internacional, se encargó de recordar cómo no hace tanto catedráticos de Arqueología se oponían a la idea de que esto del pasado reciente fuese Arqueología o Historia. También recordó los costes profesionales y académicos que han tenido que experimentar aquellos y aquellas profesionales implicados en la recuperación de la memoria histórica. Finalmente criticó cómo se están haciendo las cosas con los inmigrantes que fallecen en territorio español tras cruzar las vallas de las colonias en África. Dentro de no mucho tiempo, estados como Costa de Marfil o Senegal solicitarán al Reino de España información sobre sus desaparecidos, enterrados al más puro estilo de los pobres de solemnidad del Antiguo Régimen.
 
Ponencia del profesor Eduardo Juárez Valero (Universidad Carlos III).
 
Por nuestra parte, Alfredo González y Xurxo Ayán, mostramos al público un recorrido sintético por parte de los proyectos que desarrollamos en campos de batalla y centros de reclusión desde 2008 y que los seguidores de este este blog conocéis de primera mano. De hecho, los asistentes valoraron enormemente el esfuerzo divulgativo hecho en tiempo real desde guerraenlauniversidad, una herramienta utilizada con fines didácticos por más de un docente en este país. Todo un orgullo y una satisfacción, ya que estamos en este real sitio borbónico. Even better than the real place.
 
Ponencia de Alfredo González Ruibal (INCIPIT-CSIC).
 
Otro tema tratado en este curso fue la gestión patrimonial de estos paisajes bélicos, muchos de los cuales se encuentran ubicados en espacios naturales, parques nacionales y reservas de la biosfera. El profesor (y granjólogo) Eduardo Juárez nos dio a conocer con todo lujo de detalles la batalla de La Granja y los escenarios en que tuvo lugar. Una gran experiencia compartida que consolida el peso académico de la joven Arqueología del Conflicto española y muetsra claramente el interés social que suscita entre todo tipo de públicos: estudiantes, eruditos locales, aficcionados, profesores de primaria y secundaria, expertos en didáctica, guías especializados y un largo etcétera.
 
 Emblema de Falange de Castilla en un refugio franquista de la Cruz de la Gallega.